Aceites esenciales y prestación mental

Aceites esenciales y prestación mental

Hace 17 años que trabajo como traductora freelance desde casa. Es un trabajo complejo, emocionante, y a menudo requiere una concentración sobrehumana, a la vez que una gran flexibilidad. Puedo estar traduciendo sobre moda y pasar a un informe de empresa, de ahí saltar a un folleto médico y luego a una receta de cocina… ¡todo en una misma mañana!



Para salir airosa en tamaño cometido, una clave es estar centrada y no despistarse. Algunas recomendaciones básicas son “de cajón”: cierra el Facebook, Twitter e Instagram, pon el teléfono en silencio para que no te distraigan las alertas de actividad y dedícate a hacer una sola cosa por vez. ¡Aparca tus dotes de “multitasking”! Todos creemos que podemos hacer varias cosas al mismo tiempo, como por ejemplo escuchar las noticias por la radio a la vez que escribimos una carta, pero lo cierto es que el rendimiento se reduce, tardamos más en hacer la tarea, es más fácil cometer errores, y además nos cansamos mucho. Lo mismo sucede con las constantes pequeñas distracciones de ir mirando los mensajes de Whatsapp o Messenger. Así que ya sabes: ¡una cosa primero y la otra después!

Como traductora a veces tengo encargos muy grandes para traducir en poco tiempo. Por ejemplo, 2000 palabras de un día para otro – ¡o más! Recientemente logré batir un récord para mí: 19.000 palabras en cinco días. Agotador, desde luego. En esos casos necesito que mi cerebro esté al máximo rendimiento, varios días seguidos: a lo largo de los años he ido probando diferentes formas de lograr estas proezas. A fin de cuentas, para alguien que cobra por palabra, el tiempo literalmente es oro. Así es como he probado diferentes tipos de suplementos (cápsulas y comprimidos de origen vegetal y mineral), parches para activar meridianos energéticos, música relajante de fondo, estrategias de alimentación…

Una de mis herramientas favoritas, de la que os contaré hoy, son los aceites esenciales: la forma más concentrada de medicina vegetal. Se ha calculado que 1 gota de aceite de menta piperita tiene la misma potencia que 28 tazas de té de menta – ¿y quién se podría beber 28 tazas de líquido? Una sola gota de aceite esencial de Peppermint, aplicado en las sienes, alivia el dolor de cabeza, te hace sentirte más despierto y alerta, mejora el enfoque… En un estudio de la Universidad de Cincinatti se descubrió que inhalar aceite esencial de menta mejoraba la agudeza mental de los alumnos en hasta un 28% (por cierto, qué curioso: dos veces el número 28).


1 gota de aceite de menta piperita equivale a 28 tazas de infusión de menta.


Para centrarse y calmarse, uno de mis favoritos es una mezcla de aceites esenciales para el equilibrio interior, la mezcla Balance. Como el olor es un poco fuerte, me lo aplico en la planta de los pies y me pongo calcetines encima. La primera vez que me contaron que se podían aplicar aceites esenciales en los pies me dio risa. Sin embargo, tiene muchas ventajas: las plantas de los pies tienen poros grandes, por lo que el aceite esencial penetra muy rápidamente en el torrente sanguíneo y por tanto llega al resto del cuerpo. También tienen puntos reflejos, como sabemos de la medicina China y otras técnicas de reflexología, así que masajeando un aceite sobre determinadas zonas podemos hacer un efecto adicional en los órganos que nos interese mejorar. Un par de minutos después de aplicarme el aceite del equilibrio en los pies me noto mucho más centrada, tranquila y con la mente alerta. También resulta muy útil ponérselo antes de hacer una presentación en el trabajo, dar una conferencia o estar en una situación en la que necesites máxima concentración. Pero eso no es todo:

  • Por la mañana, o si me estoy durmiendo pero tengo que seguir trabajando un rato más, cargo el difusor con una mezcla de aceite de menta y algún cítrico, como naranja salvaje o bergamota. ¡Despabila y tiene un aroma muy agradable!

Si pese a todo empiezo a notar efectos de estrés utilizo otro par de mezclas, una para la serenidad y otra para potenciar mi autoestima y capacidad de sacar lo mejor de mí misma. Estos aceites equilibran las emociones y regulan la bioquímica del cerebro, contrarrestando los efectos, tan perjudiciales, del estrés.

Un maravilloso “efecto secundario” de los aceites esenciales es que aparte del uso principal que les estés dando, tienen efecto a muchos más niveles: físico, mental, emocional, espiritual – e incluso social, por sus efectos en el ambiente. O sea que, si has usado lavanda para relajarte y contrarrestar un momento de angustia, verás que además te calma el dolor, respiras mejor, quita el picor de los mosquitos y quemaduras solares, y un sinfín de otros efectos, todo al mismo tiempo. Volviendo con la menta, también es fantástica para piernas cansadas y várices, cosa que lamentablemente es común si te pasas muchas horas al día delante del ordenador; ayuda con las náuseas, baja la fiebre y mejora el aliento (¡para besar más a gusto!) así que con el mismo frasquito le puedes dar muchos usos. ¡La mayoría de los aceites esenciales son verdaderamente multiuso!

Cabría mencionar que estos efectos los logras con aceites esenciales de grado terapéutico, que son los de máxima pureza (no solamente 100% puros y ecológicos, sino que se pueden ingerir, aplicar tópicamente e inhalar, y destilados de forma que conserven las propiedades de la planta original). Son muy difíciles de encontrar en tiendas, así que yo estuve buscando hasta dar con mis favoritos, que compro por Internet. Si quieres que te asesore, lo haré encantada – mándame un mensaje y conectamos.

Nota: Este artículo se publicó originalmente en el blog de Vivir Bien es un Placer.

¿Quieres recibir mis boletines por email? Aquí tendrás contenidos exclusivos que NO publico en mi blog ni YouTube.

¿Quieres empezar a usar aceites esenciales?

Haz clic aquí

¿Te interesan los aceites esenciales?

¿Todavía no empezaste y no sabes cómo? 

¿O ya empezaste pero te falta saber más?

¡Echa un vistazo a mis charlas gratuitas

y cursos avanzados, así como los grupos de apoyo!

Mis cursos.png

©2019 by Tisha Klemetz. Proudly created with Wix.com